lunes, junio 18, 2007

Ruina del alma


Cuando los cuervos de la perdición se hunden en un mar de lágrimas, y el oscuro monstruo de la desesperación convoca al Homicidio y el Asesinato, los lagos de sangre del pasado que me persigue vienen en oleadas, a llamar con cruel ademán a la puerta de mi destino. Me veo arrastrado por la corriente de una desesperación que grita un nombre, que nunca escucho, y que deseo conocer aunque sepa, con total convencimiento, que me ha de llevar a la locura. Es entonces cuando me lanzo, me dejo caer, al suelo entre la podredumbre de mi hogar que se viene abajo, y entre gritos de agonia pido a la muerte: ¡un día, solo un día!

viernes, marzo 16, 2007

He vuelto


Los perros pueden ser animales, pero en unos pocos siglos han conseguido domesticar al ser humano. En la canícula estival, en la embriagadora fecha en que los árboles nos regalan la fragancia moribunda de sus frutos reventados, la dulzura de la putrefacción acariciando nuestras narices grotescas, nos armamos de paciencia y mil inventos para librarnos de calor, insectos y aburrimiento. Decimos vencer a la naturaleza, pero ella es la que campa a sus anchas y nosotros los que acabamos escudandonos tras nuestras muros.

viernes, mayo 12, 2006

Soñadores y vivos

Hay quien se viste de aire, rodeado de corrientes que acarician y revelan, entre susurros de alma embriagada por la sensualidad del momento, los secretos que la vida solo le cuenta a quienes deciden disfrutarla al maximo. Los llaman locos, porque en una noche de lluvia corren desnudos gritandole al viento, vestidos solo de agua y llenos de un espiritu que les hace sentirse cada dia nuevos, cada dia llenos de rocio y musica. Hay quienes gustan de soñar y sueñan, sin importar motivo, lugar y ocasión. La gente los llama eso, locos, pero no es mas que el rencor envidioso de quienes se ponen en el tobillo los grilletes de su tedio aburrido y monotono, de quienes rechazan la sensualidad, la belleza o la vida simplemente porque les da miedo no ser de nuevo ellos mismos. ¡¡Vivan los valientes soñadores que disfrutan bajo la lluvia sintiendo a cada gota como un corazon que acaricia!!

Niña morena y ágil, el sol que hace las frutas,
el que cuaja los trigos, el que tuerce las algas,
hizo tu cuerpo alegre, tus luminosos ojos
y tu boca que tiene la sonrisa del agua.

PABLO NERUDA”

jueves, enero 19, 2006

"Mis monstruos"



Quise aprender a soñar con una ilusión nueva, radiante, sublime, única. Tuve que aprender a olvidar, apretando entre mis manos los restos de una muerta ilusión, cuyas afiladas aristas cortaron mi piel mas allá de toda materia. A través de la sangre, latido a latido, el veneno de mi derrota iba bañando mis músculos. Y no era pasiva autocompasión sino rabia, encendida y furiosa, la que ocupaba mi alma antes cándida. Y así aprendí a olvidar mis sueños y mis ilusiones, y comencé a tallar mi ídolo en bronce. Terrible, tan maravillosamente ofensivo a las delicadas mentes románticas que será muerte de cuantos poetas hayan dedicado una sola pagina a las artes de Cupido. Mis manos estaban dominadas por la rabia, y no me hizo falta esbozo alguno, mi mente y mi corazón, hermanados por fin, tenían claros cual debía ser el abominable rostro de mi gólem vengador. No de barro, ni oro, ni cualquier material débil o precioso... simplemente de cólera y furor, de rabia y desconsolación. Sí, ahí estaba... Alzándose ante mi vista, producto de mis mas enfermizas horas. Ahí estaba el producto de mi dolor, de mis mas oscuras pasiones...

En aquel momento cumbre pude escucharlo, una carcajada aterradora. Una carcajada que hacia retumbar las paredes de la casa, incluso las de mi propio espíritu. Allí, en aquel rincón, entre las sombras un loco de mirada perdida, un hombre de las cavernas amenazándome con su risa atronadora. Pero imposible... ¿quién? ¿Por donde? Acercándome hacia allí, sintiendo helarse mi sangre, frente a frente... ¡¡¡un espejo!!! Al fin frente a mi propia locura, al fin yo contra yo, sin intermediarios ni excusas. Y lo hice, alce el espejo en alto, lo lance contra mi gólem. Y solo un sonido: ¡¡Morid, morid y dejadme en paz!!

lunes, octubre 10, 2005

Reflejos

Es tarde, muy tarde, y prefiero no pensar pero pienso, mientras compruebo que mi vaso esta vacío. Me levanto, voy a llenarlo, y escucho ruidos en la casa. Me habla, lo se, agradece que alguien la escuche. Soy el único que esta despierto a estas horas, las horas nocturnas en las que los sin lengua, los que dicen sin hablar, comienzan su discurso interminable hasta bien entrada la mañana. La casa me habla del tiempo, pasa y la hace vieja y yo también me siento envejecer. No me miro al espejo, porque veo arrugas y la mirada asombrada de un desconocido con los ojos tan hundidos en el cráneo que apenas los percibo. ¿Tanta luz ha perdido mi mirada? Quizá sea eso la oscuridad que me rodea, la mirada que voy perdiendo, la chispa que ha huido. La casa que me habla y la escucho sin parar, no cesa su cantinela...

Siempre me han gustado los espejos, es una relación especial. ¿Qué hay al otro lado? ¿Qué vida le espera a mi imagen cuando la dejo abandonada? Espero, me miro fijamente, y sigo esperando. No me dice nada, solo me mira. Y bajo la vista, y mi reflejo también, porque ninguno de los dos tenemos respuestas para el otro. Respuestas ocultas, respuestas que pierden su sentido al cruzar el cristal. Porque un espejo lo vuelve todo del revés, y al dar una respuesta en el otro lado se convierte en pregunta. Y ya tengo demasiadas, odio tener tantas preguntas sin respuesta. Borges, creo que comparto con el mi pasión por los espejos, mi barroquismo al escribir. Pero el era un genio, y mis torpes manos solo se deslizan con mucha lentitud sobre el teclado de tarde en tarde. Y en el fondo debo estar bien, porque las palabras fluyen pero no digo nada, no tengo nada que decir que merezca la pena ser escrito. En cada palabra me dejo una gota de sangre, no hay necesidad de desangrarse por banalidades que en nada me afectan.

Es de noche, es tarde, habla la casa, mi reflejo calla y yo encorvado frente a la pantalla intento encontrarme. Antirreflectante, vaya, practico pero inhumano, mi otro yo ya no acompaña mis monólogos nocturnos. Intento convencer a mi vaso sobre lo feo que esta vaciarse en plena noche, cuando mis manos no pueden dejar de escribir y mis labios necesitan estar húmedos. Y miro al cielo, y miro al horizonte y solo veo paredes cubiertas de gotéele y me pregunto si al otro lado hay horizonte... o simplemente, otra sucesión mas de palabras sin sentido o preguntas sin respuesta.

viernes, septiembre 09, 2005

Las catacumbas del monstruo


A mirar mi rostro
no te atreverías tu,
ni a pensar en mi,
que con el cielo
soñando estoy,
y preso soy
del infierno...

solo aquí...

solo aquí...

lunes, septiembre 05, 2005

VICEVERSA


Tengo miedo de verte
necesidad de verte
esperanza de verte
desazones de verte

tengo ganas de hallarte
preocupación de hallarte
certidumbre de hallarte
pobres dudas de hallarte

tengo urgencia de oírte
alegría de oírte
buena suerte de oírte
y temores de oírte

o sea
resumiendo
estoy jodido
y radiante
quizá más lo primero
que lo segundo
y también
viceversa.